
Cerramos el 2025 con el corazón lleno y la certeza de estar caminando con coherencia. Realizamos tres posadas que, más que celebraciones, fueron reflejo vivo del camino recorrido y de los lazos que hemos ido tejiendo a lo largo del año.
En la Casa Comunitaria para el Buen Vivir, y en colaboración con Fundación Roca, Pazes y la Secretaría de Participación Ciudadana, llevamos a cabo una posada comunitaria que reunió a 44 cuidadoras y 50 niñas y niños. Este encuentro fue gestionado, organizado y liderado por la Red de Promotoras de los Buenos Tratos, quienes, desde su propio liderazgo, impulsaron un espacio donde cada cuidadora compartió alimentos con la comunidad. Así, se hicieron presentes los valores cultivados en su práctica cotidiana: el apoyo mutuo, la solidaridad y la participación activa como forma de cuidado colectivo.
También tuvimos la alegría de acompañar a la comunidad otomí en la realización de su posada comunitaria autogestiva. Desde Más Humanas aportamos alimentos y facilitamos juegos cooperativos que fueron disfrutados con entusiasmo por 13 niñas y niños y 7 cuidadoras, fortaleciendo la convivencia, la alegría compartida y el sentido de comunidad.
Nuestro cierre final fue la posada con las colaboradoras de Más Humanas. Facilitadoras, consejeras y equipo operativo nos reunimos para celebrar la alegría de trabajar en proyectos comunitarios y para agradecer profundamente la oportunidad de ser parte de procesos de transformación personal y colectiva.
Así, despedimos el 2025 felices y plenas, reconociendo la cosecha sembrada con cuidado, constancia y amor a lo largo del año


