Resultados de línea base del programa Retoños

Como parte del inicio del programa Retoños, se llevó a cabo un ejercicio de diagnóstico en la Escuela Primaria Estatal Fray Servando Teresa de Mier, con el objetivo de comprender mejor las experiencias, emociones y formas de relación de niñas y niños dentro de su entorno escolar.

Este primer acercamiento se realizó a través de una línea base, diseñada como un cuestionario mixto de desarrollo cognitivo, social y emocional. El instrumento incluyó 10 preguntas —cinco de opción múltiple y cinco abiertas— y fue aplicado a 31 niñas y niños, seleccionados por el personal docente (cinco por cada grado), lo que representa aproximadamente el 10% del alumnado.


Un punto de partida para acompañar

Más que medir, este ejercicio buscó escuchar y reconocer cómo viven, sienten y enfrentan distintas situaciones las niñas y los niños, generando información clave para orientar el trabajo del programa desde un enfoque de cuidado y derechos.

A partir del análisis de las respuestas, se identificaron los siguientes hallazgos:

  • Sensibilidad ante la injusticia y la burla entre pares.
    Muchas niñas y niños muestran empatía frente a situaciones de exclusión, lo que refleja una base importante para reconocer el impacto emocional de estas experiencias.
  • Diversidad en las formas de responder a los conflictos.
    Las respuestas evidencian distintas estrategias: algunas y algunos buscan apoyo en personas adultas, mientras que otros tienden a normalizar la defensa física o expresan temor ante la violencia.
  • Conciencia emocional en desarrollo.
    Las y los participantes logran identificar sensaciones corporales asociadas al enojo, como presión en el pecho o calor en el cuerpo, lo que abre oportunidades para fortalecer la regulación emocional.
  • Experiencias de frustración vinculadas al conflicto.
    Las situaciones que generan enojo suelen relacionarse con experiencias de injusticia, agresiones o conflictos entre compañeros.
  • Presencia de redes de apoyo.
    La mayoría reconoce contar con personas adultas o cercanas que les ayudan a tranquilizarse, principalmente a través del afecto, el acompañamiento y la escucha.
  • Necesidad de acompañamiento emocional más empático.
    Las respuestas reflejan que niñas y niños valoran profundamente la comprensión y el apoyo adulto, y expresan el deseo de recibir orientación con mayor empatía y menor rigidez.

Acompañar desde el cuidado y la comprensión

En conjunto, los resultados muestran que, si bien existen retos en la gestión de emociones y conflictos, también hay bases sólidas de cuidado y redes de apoyo que funcionan como factores protectores en la vida de niñas y niños.

Este diagnóstico reafirma la importancia del programa Retoños, que busca fortalecer habilidades socioemocionales y promover vínculos de cuidado dentro de la comunidad escolar, acompañando a niñas y niños en la construcción de relaciones más empáticas, seguras y respetuosas.

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