
Durante el primer trimestre del año, en Más Humanas Más Paz A.C., se llevó a cabo la primera sesión del Círculo de Promotoras de los Buenos Tratos, un espacio dirigido a mujeres de entre 40 y 60 años del sector La Alianza, enfocado en fortalecer el bienestar emocional, el apoyo mutuo y la construcción de relaciones basadas en el respeto y el cuidado.
La sesión inició con un reencuentro entre las promotoras, quienes compartieron cómo vivieron las fiestas decembrinas y el inicio del año. Muchas relataron que fue un periodo emocionalmente intenso, marcado por enfermedades en la familia, preocupaciones económicas y tensiones familiares.
Este momento de diálogo permitió reconocer que, aunque con frecuencia las mujeres colocan las necesidades de otras personas por encima de las propias, también cuentan con una gran capacidad de resiliencia para afrontar las dificultades.
Posteriormente, se aplicó una encuesta de retroalimentación sobre la posada comunitaria realizada previamente, abriendo un espacio para compartir opiniones, inquietudes y propuestas de mejora para futuros encuentros.
Este ejercicio fortaleció la confianza, la participación y el sentido de pertenencia dentro del grupo.
Como parte del proceso formativo, se realizó la lectura reflexiva “Ella y los hombres”, que invitó a dialogar sobre la importancia de reconocerse a sí mismas, priorizar el propio bienestar y reflexionar sobre las relaciones afectivas.
Las participantes coincidieron en que, en muchas ocasiones, las mujeres se enfocan en responder a las responsabilidades hacia la pareja, la familia o el trabajo, dejando de lado sus propias necesidades. En este sentido, el autoconocimiento se reconoció como una herramienta clave para recuperar el bienestar y el poder personal.
En una segunda reunión del círculo, se integraron nuevas participantes y se reforzó la convivencia a través de dinámicas grupales como “la telaraña”, en la que cada mujer compartió aspectos positivos de sí misma.
Este ejercicio permitió identificar valores comunes como:
fortaleciendo así la confianza y el sentido de comunidad entre las participantes.
El encuentro concluyó con un convivio organizado por las propias promotoras, quienes colaboraron activamente en la preparación y organización del espacio.
Estos momentos contribuyen a consolidar una red de mujeres que se acompañan, se escuchan y promueven los buenos tratos dentro de sus familias y comunidad, reafirmando la importancia de generar espacios donde el cuidado mutuo y el bienestar sean una práctica cotidiana.


